Cuantas veces pensamos “si lo hubiera dicho, si lo hubiera hecho... y ya no puedo”. Es el tiempo que paso, es la palabra dicha y la no dicha parte del mismo pasado.
Cuando pensamos en tiempos de reflexión, cuando la humanidad se cuestiona en sus comportamientos desde los principios de la misma hasta hoy, llegamos a la conclusión de que es mejor ACTUAR.
Ya basta de reflexiones y de leer libros de autoestima, y encontrar en ellos la misma conclusión: que todo está dentro de nosotros y la única manera de cambiar el universo es comenzando por uno mismo que finalmente es lo más seguro que podremos hacer.
Comenzar por nuestro entorno inmediato, YO, mis hijos, mi familia, mis amigos… después de ahí lo demás es una simple ecuación.
Abrazar hoy al que no abrazamos ayer y al que queremos abrazar mañana.
No decir cuanto amamos, AMAR con actos, con hechos y el universo nos dará lo que nos merecemos.
Besar, acariciar, regalar una flor, un momento, un atardecer, una estrella fugaz, no renunciemos a las cosas simples, ellas permanecen más que las de marca.
Al libérar nuestras cargas y continuar el camino es más fácil ver lo que hay al otro lado.
Has la lista de las cosas que quieres vivir y vívelas, comienza por las que consideras pequeñas y te darás cuenta que terminaras haciendo las que creías imposibles.
“Pienso luego existo” R. Descartes … corrección: “pienso, ACTUO, luego existo” F. Rojas
Fredy Rojas.